El 12 de octubre no se celebra, se hace memoria histórica

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¿Cuál Día de la Raza? Ese fue el comienzo de un saqueo y una masacre indígena de varios siglos.

El 12 de octubre de hace 528 años tres naves lideradas por Cristóbal Colón hicieron presencia por primera vez en lo que hoy es América. La historia de los vencedores cuenta que fueron los españoles los primeros en arribar a esta parte del mundo, pero lo cierto es que 500 años antes que Colón ya lo habían hecho los vikingos.

En realidad, el naciente capitalismo europeo no descubrió nada, pues lo que hoy es América había sido descubierta muchos siglos antes por una diversidad de pueblos que llegaron a distintos puntos del continente desde diferentes lugares de Asia.

Cada uno de estos pueblos crearon importantes y complejas civilizaciones en Norte, Centro y Suramérica. En la zona centro floreció la civilización, Azteca y la Maya, y en la sur la Inca, Tayrona, Quimbaya y Zenú.

Todas estas civilizaciones experimentaron avances en distintos campos de las ciencias, las matemáticas, los sistemas hidráulicos, el manejo y transformación de los metales preciosos, y en el cuidado del cuerpo. En síntesis, Europa no descubrió nada. América se descubrió a sí misma.

 Lo que sí hizo el colonialismo europeo a partir de 1492 fue juntar lo disperso, pues por primera vez Europa, Asia, África y el mal llamado Nuevo Mundo quedaban inmersos en la orbita del capitalismo mundial, sistema que hoy sigue imponiéndose sobre las conciencias y cuerpos de millones de personas en el mundo; obviamente, creando riqueza en pocas manos y mucha pobreza entre millones de seres humanos. Así fue en 1492 y así sigue siendo hoy.

La irrupción del capitalismo teniendo como aliado al colonialismo supuso para los pueblos originarios la destrucción de su base demográfica, económica, cultural y social como quiera fueron sometidos al trabajo forzado y a un relacionamiento con enfermedades con las cuales los europeos ya tenían siglos de lidia. Así, trabajo forzado, enfermedades y guerra de saqueo implicó la desaparición para muchos pueblos originarios.

 La muerte de millones de indígenas producto de la expansión del capitalismo y del colonialismo, significó al mismo tiempo el despoblamiento y la esclavización del continente africano. Millones de africanos y africanas fueron traídos a América en condiciones indignas para ser vendidos como esclavos y esclavas. En los cañaverales, las minas y otros oficios fueron usados en nombre de la civilización y del progreso para mayor gloria de Europa.

De este modo, América y África contribuyeron con sus dramas y dolores a parir el desarrollo del capitalismo tanto en Europa como en los EEUU.

La dura realidad colonial creó un mestizaje que hoy se evidencia en distintos lugares de América y en distintas prácticas culturales, lingüísticas, musicales y religiosas del conjunto de nuestra población. Este mestizaje, sin embargo, convive con la realidad milenaria de lo que significan cientos de pueblos originarios y afrodescendientes en “Nuestra América”, quienes resisten a las embestidas neocoloniales de grandes multinacionales y de capitalistas internos, los que en nombre de un nuevo proceso civilizatorio y de progreso procuran colonizar y destruir sus selvas para saquear sus recursos naturales y consolidar asi una nueva etapa del capitalismo global. Como Fuerza Ciudadana decimos: no en nuestro nombre.

No es un secreto que el viejo colonialismo y el colonialismo interno explican el racismo institucional, la exclusión, la discriminación institucionalizada y la marginalización que enfrentan los pueblos originarios en diferentes lugares del continente americano. Con los pueblos afrodescendientes nada distinto ocurre. Unos y otros tienen los peores índices de desarrollo a la escala humana, lo que nos dice que la línea de sus pobrezas coinciden con las líneas de sus etnicidades. O dicho en otros términos, son los más empobrecidos entre los empobrecidos. Y encima víctimas de masacres por resistirse a no abandonar sus territorios y defender sus recursos para sí y para la humanidad.

Hoy en un ejercicio de la memoria histórica, base de la memoria cultural, rendimos tributo a los pueblos originarios que resistieron y resisten la embestida de ese capitalismo ecocida y etnocida que se ha venido imponiendo desde hace más de medio milenio.

Desde Fuerza Ciudadana y desde el Gobierno del Cambio y del Poder Popular liderado por el Gobernador Carlos Caicedo, hacemos un llamado para que todos los pueblos originarios sean considerados sujetos de especial protección, pero sobre todo para que las medidas que esto implica se cumplan por parte del gobierno nacional. Este llamado lo hacemos extensivo a la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, pues la situación que enfrentan muchos pueblos es crítica en muchos aspectos.

En el marco de la Revolución de la Equidad concebida en el Plan de Desarrollo Magdalena Renace, los pueblos originarios y afrodescendientes ocupan nuestra especial atención y a esto responderemos a la altura de como lo demanda la protección del patrimonio étnico y cultural del departamento. Una Colombia democrática, defensora de la vida y la dignidad exige una lucha del movimiento indígena, negro y popular. Por todo esto, hoy 12 de octubre no hay festejo alguno. Se impone la memoria y el cambio.

COMUNICADO 12 de Octubre

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